Las medias de compresión no duran para siempre. Aunque se vean bien, con el uso pierden su elasticidad y dejan de cumplir su función.
En general, se recomienda cambiarlas cada 4 a 6 meses si las usás seguido. Si trabajás muchas horas de pie, puede ser incluso antes.
Hay algunas señales claras: si están más flojas, se caen o ya no sentís el mismo alivio en las piernas, probablemente la compresión ya no sea la adecuada.
Esto pasa porque las fibras elásticas se desgastan con el uso y los lavados. Y cuando eso sucede, la media deja de ejercer la presión necesaria.